Viniste a mi buscando un refugio, cuando decidiste que la vida te había golpeado lo suficiente. Las puertas ya estaban cerradas, y por la ventana pudiste divisar una vaga esperanza, que volvió a darte la espalda, dejandote solo con tu frió reflejo.
Sin fuerzas para volver a emprender el vuelo, buscaste cobijo en las sombras, esperando que el cruel destino al que tanto temes no te encuentre.
Solo, herido, e intentando que la alegría que alguna vez te baño, no te abandone a tu suerte. Fuiste perdiendo tu esencia hasta perecer en el olvido...convirtiéndote en parte de todo, esparcido en gotas de rocío.
Y yo tan cobarde! que no tengo el coraje de salir a buscarte. Sufro y vivo preguntándome ¿que habrá sido de ese corazón? aquel que alguna vez alguien amo y lo deje consigo, que aunque sea propio no puedo llamarlo mío...
Y volvió buscando refugio... cuando ya me había ido.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
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hermosisimo, sin nada mas que decir
ResponderEliminarno se como haces para escribir tan bien